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In Flanders Fields, el poema con el que empezó todo, tiene hoy la misma fuerza desgarradora que hace un siglo.

La amapola roja sigue, año tras año, manteniendo vivo el recuerdo de los soldados muertos en la batalla. Se ha convertido en un símbolo para honrar a las víctimas. Inspirada en el poema de la Primera Guerra Mundial “In Flanders Fields”, la amapola del recuerdo es una flor artificial que se usa desde 1921 para conmemorar al personal militar que murió en la guerra.

El poema de 1915 pronto se hizo popular e inspiró a la Royal British Legion (organización benéfica del Reino Unido que apoya a los veteranos y sus familias) a hacer 9 millones de amapolas a mano para luego venderlas. Fue el 11 de noviembre de 1921 y así comenzó el “emblema de la amapola” y la primera Campaña, que cada noviembre se sigue celebrando, para recaudar fondos para los veteranos de guerra.

La flor de la amapola es un símbolo de esperanza que recuerda cómo los campos de Flandes, teñidos con la sangre derramada durante la cruenta batalla, se cubrieron de rojo por otro manto, el de las amapolas que allí florecen.

IN FLANDERS FIELDS

1915, PRIMERA GUERRA MUNDIAL

Poema del teniente coronel médico John McCrae como homenaje a los caídos.

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Según cuenta la historia, durante la Primera Guerra Mundial, después de una batalla particularmente sangrienta en los campos de Flandes en Bélgica, aparecieron misteriosamente miles de amapolas. El poeta John McCrae, un teniente coronel médico de las Fuerzas Expedicionarias Canadienses, que acababa de perder a un amigo en la guerra, estaba tan conmovido por esta floración espontánea que escribió un poema titulado “In Flanders Fields”:

En los campos de Flandes soplan las amapolas
Entre las cruces, fila tras fila,
Señalan nuestras tumbas y en el cielo
Las valientes alondras aún vuelan y cantan,
Apenas se oyen por el ruido de los cañones
.

Somos los muertos. Hace pocos días
Vivíamos, sentíamos el amanecer, vivíamos el resplandor del atardecer
Amábamos y éramos amados, y ahora yacemos
En los campos de Flandes
.

Contra el enemigo continuad nuestra lucha;
Nuestras manos agotadas os envían
La antorcha, para que vosotros la sostengáis en alto,
Si faltáis a la fe de los que hemos muerto
Jamás descansaremos, aunque florezcan las amapolas
En los campos de Flandes.

In Flanders’ fields the poppies blow
Between the crosses, row on row,
That mark our place, and in the sky
The larks, still bravely singing, fly
Scarce heard amid the guns below.

We are the dead. Short days ago
We lived, felt dawn, saw sunset glow,
Loved and were loved, and now we lie
In Flanders’ fields.

Take up our quarrel with the foe;
To you from failing hands we throw
The torch; be yours to hold it high,
If ye break faith with us who die
We shall not sleep, though poppies grow
In Flanders’ Fields.