Por Francisco G.Conde Mora, Amigo FHB, y Francisco J. Castro Molina

(Publicado por vez primera el 19 de abril de 2020 en ????enlace con la publicación )

En el presente artículo analizaremos la heráldica del cañón usado en la gran jornada del 25 de julio 1797 para rechazar el ataque de la armada de Horacio Nelson: El Tigre. La  tradición recoge que fue esta pieza de artillería -que en la actualidad puede contemplarse en el Museo del Castillo de San Cristóbal- la que seccionó el brazo diestro de  Horatio Nelson  (1758 -1805)    

Según la inscripción que aparece en la lámpara del cañón,  El Tigre fue  fundido en bronce en la ciudad de Sevilla en el reinado de Carlos III (1759-1788), en  el año  1768. Así podemos leerlo en la pieza: “SOLANO FECIT SEVILLA AÑO DE 1768”.           

Los Solano fueron una  conocida  familia de fundidores de  la Real Fundición de Sevilla, en concreto este SOLANO que aparece como hacedor del Tigre fue  José Solano García de Laredo, que fue Caballero Jurado de Sevilla y miembro de la Real Sociedad Económica Sevillana de Amigos del País como recoge Carlos Noguero en su tesis doctoral El proyecto económico de la Sociedad Económica Sevillana de Amigos del País: 1775-1796.          

En el primer cuerpo porta un cuartelado real -Castilla y León- y la leyenda “Carolus III D. G. HISPAN. ET IND. REX”. Carlos III Dei Gratia Hispaniarum Rex (Carlos III por la Gracia de Dios Rey de las Españas y de las Indias). En su lado diestro aparecen el peso: 44 QQS 62 LIBS (2.053 kg)  e inscrito: COBs. AFINs. ILIGs(Cobres afinados y ligados). 

Podemos ver también en esta pieza artillera la divisa VIOLA TI FULMINA REGÍS (Rayos del Rey ofendido) y  el nombre de la pieza, “EL TIGRE”. Si analizamos la heráldica de esta pieza de artillería nos encontramos con un cuartelado real de Castilla y León. En el primero y cuarto cuartel tenemos de gules un castillo de oro y en el segundo y tercero de plata, un león de gules. Al timbre, corona real cerrada con 5 diademas superiores que confluyen en un Orbe sumado de una  Cruz.          

Rodea este cuartelado real un collar del que penden los símbolos de dos Órdenes de Caballería. La primera que se observa es la Orden del Espíritu Santo, orden fundada en Francia en 1578 por el rey galo Enrique III (1574-1589), quién la designó por haber nacido el día de Pentecostés (o Pascua del Espíritu Santo), coincidiendo esta fecha con su elección como Rey de Polonia y la sucesión al reino de Francia. 


Al cabo del collar que rodea el cuartelado real encontramos las armas de esta Orden de origen francés, una cruz octogonal,  como la de Malta, levando en el centro una paloma de plata, símbolo del Espíritu Santo. Sobre ella vemos una medalla con un ángel, divisa de la Orden de San Miguel, creada por el rey Luis XI de Francia (1461-1483) en 1469, a la que los caballeros aspirantes a ingresar en la Orden del Santo Espíritu debían pertenecer primero.          

Pende del Espíritu Santo,  un Toisón de Oro, orden fundada en el siglo XV por Felipe, Duque de Borgoña. Esta orden de caballería fundada en 1429 por el duque de Borgoña y conde de Flandes, Felipe III de Borgoña, para celebrar su matrimonio con Isabel, hija del rey de Portugal Juan I, en la ciudad de Brujas. 


Recordemos en este punto que el Maestrazgo de esta Orden recayó en Carlos I de España, V del Sacro Imperio Romano Germánico, en el siglo XVI, siendo los reyes de España sus sucesores.          

En la primera mitad del siglo XVIII se produjo una bicefalia en el Maestrazgo de esta Orden de origen borgoñón al reclamar su maestrazgo los dos pretendientes a la corona de España, por un lado, el Archiduque Carlos de Austria, conocido como “Carlos III” por sus partidarios, (luego Carlos VI del Sacro Imperio a partir de 1711); y de otro, el antiguo duque de Anjou, Felipe V (1700-1746).          

José M’ de Francisco Olmos ha estudiado a través de la numismática la presencia de la Orden del Espíritu Santo en las onzas del primer Borbón, en su artículo “La orden del Espíritu Santo en las onzas de Felipe V” en Hidalguía, año XLVI, n” 267, marzo-abril de 1998, pp. 169-19. Recordemos que  Luis XIV (1643-1715)  no excluyó en un principio a su nieto Felipe V, -rey de España desde 1700- de sus derechos sucesores al trono de Francia.          

No debemos olvidar que la Orden del Espíritu Santo tenía unas reglas muy concretas sobre el derecho  de los “príncipes de la sangre” de Francia. Lo cierto es que el Rey Sol, en 1707, estableció que los hijos de Felipe V (recordemos nacido en Versalles en 1683) tuvieran en Francia el título y rango de Hijos de Francia, lo que les daba derecho a recibir las insignias de la Orden del Espíritu Santo tras su nacimiento y bautismo, aunque tuvieran que esperar a realizar su primera comunión para entrar a formar parte del capítulo de la Orden, como afirma José Mª Francisco Olmos,  con todas sus consecuencias. Recordemos que todavía en 1728, en el reinado de Luis XV (biznieto y sucesor del Rey Sol ), Felipe V escribió al Parlamento de París recordando sus derechos a la Corona de Francia.          

Vicente Cadenas de Vicent, en 1967, publicó también  en la Revista Hidalguía  nº 85-2 un trabajo titulado “Un curioso informe sobre la colocación de los Collares de La Orden del Toisón de Oro y de la del Espíritu Santo” en el que recoge lo estipulado por Fernando VI (1748-1759) en 1752 sobre la colocación de ambas Órdenes, integrándolas en un mismo Collar  como  vemos en el cañón Tigre.           

Carlos III, en 1760 reguló con Luis XV (ambos monarcas eran biznietos de Luis XIV, el Rey Sol) la concesión de las órdenes del rey de Francia a los infantes de España y el Toisón de Oro a los Hijos de Francia en honor de la memorable unión de las dos monarquías que pertenecían a una misma sangre y casa. Recordemos que en 1761, en el marco de la Guerra de los Siete Años, se signaba entre ambos reinos el  Pacto de Familia “entre todas las ramas de la Augusta Casa de Francia” .          

Esta misma tipología heráldica que vemos en el Cañón El Tigre en la isla de Tenerife la encontramos en la Iglesia  castrense  de San Francisco en San Fernando (Cádiz) así como en la fachada de la Iglesia de Santiago de Cádiz, puestas en 1767 (año de la expulsión de la Compañía de Jesús), un año antes que José Solano García de Laredo hiciera El Tigre en la capital hispalense.           

En el Museo Histórico Militar de Canarias, en el Puerto de la Cruz en el cañón Júpiter encontramos también esta misma disposición de las Órdenes del Espíritu Santo y del Toison de Oro. Sin embargo esta pieza de artillería es del reinado de Felipe V de Borbón. 

Para concluir recordemos que el Cañón El Tigre aparece también en el escudo del Regimiento de Artillería de Campaña nº 93, cuyo diseño heráldico fue  aprobado por  la Secretaria General del Estado Mayor del Ejército (SEGENEME)  el 8 de febrero de 2008. Recordemos que además de los esmaltes de gules y sable, que son propios  de la Artillería, encontramos  en las armas del Regimiento de Artillería de Campaña nº 93 tres cabezas de león que  simbolizan las tres victorias obtenidas por  la artillería de la ciudad de Tenerife, en el siglo XVII contra los piratas ingleses de Robert Blake en 1657, y en el siglo de las Luces las otras dos contra John Jennings, en el contexto de la Guerra de Sucesión en  1706 (dos años después de la toma de Gibraltar), y sobre Horacio Nelson  en 1797. En la bordura las áncoras y castillos simbolizan las defensas de la isla de Tenerife.           

Esperamos con este artículo haber puesto de relieve algunas curiosidades heráldicas presentes en el Cañón Tigre, símbolo de la resistencia y el valor del pueblo de Tenerife contra la invasión británica del valeroso Almirante Nelson.  


BIBLIOGRAFÍA: 

  • Cadenas de Vicent, V. “Un curioso informe sobre la colocación de los Collares de La Orden del Toisón de Oro y de la del Espíritu Santo” Hidalguía  nº 85-2 , (nov. 1967), pp.  733-746 
  • Francisco Olmos, J. Mª : “La orden del Espíritu Santo en las onzas de Felipe V” Hidalguía, año XLVI, n” 267, marzo-abril de 1998, pp. 169-192.  
  • Noguero Hernández, C.. “El proyecto económico de la Sociedad Económica Sevillana de Amigos del País: 1775-1796.” (2016). Tesis Doctoral. Univ. Sevilla – Pardo de Guevara y Valdés, E.. Manual de Heráldica Española. Madrid, 1987. 
  • Ruíz Álvarez, A.  “Dos documentos referentes al ataque de Nelson al puerto de Tenerife en julio de 1797.” Revista de Historia Canaria 121 (1958), pp. 137-143. 
  • Rumeu de Armas, A. “El ataque de Nelson a Santa Cruz de Tenerife. Carta-relato sesgado escrito por el comerciante irlandés Pedro Forstall.” Anuario de Estudios Atlánticos 42 (1996), pp.  631-650. 
  • Rumeu de Armas, A. . “El escudo de Santa Cruz de Tenerife.” Anuario de Estudios Atlánticos 51 (2005), pp. 315-324. 
  • Tous Meliá, J. Museo Militar Regional de Canarias y Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, ed. El Tigre. Un cañón de a 16. Historia y Leyenda. 1999. 
  • Tous Meliá, J.  Guía Histórica del Museo Militar Regional de Canarias. 2000. 
  • Vila Miranda, C . “El ataque de Nelson a Tenerife: La versión inglesa.” Anuario de Estudios Atlánticos 51 (2005), pp.  285-313.

(1) Dr. Francisco Glicerio Conde Mora, Profesor del Centro Universitario de Enfermería Salus Infirmorum (Adscrito UCA) ⎮ Real Academia de San Romualdo de Ciencias, Letras y Artes de San Fernando ⎮Teniente Reservista Voluntario del Ejército de Tierra (Brigada Paracaidista) 

(2) Dr. Francisco Javier Castro Molina, Profesor de la Escuela de Enfermería Nra. Sra. de la Candelaria (adscrita a la Universidad de La Laguna) ⎮ Real Academia de Medicina de Santa Cruz de Tenerife.