Como una estancia en el Reino Unido permitió salvar miles de vidas en el mar: D. Miguel Lobo Malagamba (1821-1876) y los antecedentes de Salvamento Marítimo

VÍNCULOS DEL ALMIRANTE LOBO MALAGAMBA CON EL REINO UNIDO


FRANCISCO GLICERIO CONDE MORA


Enero 2021

En el Bicentenario del nacimiento de D. Miguel Lobo Malagamba (1821-2021), destacamos los vínculos con el Reino Unido de este marino nacido en San Fernando (Cádiz). A través de sus artículos, observamos su profundo conocimiento de la sociedad británica. En La Crónica Hispano-Americana, junto a otros autores como Castelar y Cánovas del Castillo encontramos artículos de interés para el estudio de la economía de Gran Bretaña en el XIX.   

Siendo Guardiamarina, durante la I Guerra Carlista, Lobo sirvió en este buque de origen británico.
Originalmente se llamó Royal William (por Guillermo IV de Inglaterra).
Fue botado en Quebec (Canadá). Tras ser adquirido por la Armada Española fue rebautizado como Isabel II.

Por su hoja de servicios que se conserva en el Archivo General de Marina (AGM), en el Viso del Marqués (Ciudad Real), sabemos que por Real Orden de 28 de enero de 1859 nuestro marino pasó al Reino Unido, a establecer la Comisión de Marina para adquirir buques de vapor. Recordemos que el primer vapor que tuvo España, el Isabel II, -anteriormente conocido como Royal William- fue adquirido por la Armada Española al Reino Unido en 1834, siendo de los primeros destinos de Miguel Lobo en la mar.   

También durante su estancia Londres, en 1859, D. Miguel Lobo Malagamba, entonces capitán de fragata, adquirió un reloj torre para el Arsenal de Cartagena. Este reloj puede contemplarse en nuestros días en esta localidad española del Mediterráneo.  

Sin embargo, en relación con la observación de la sociedad británica de nuestro marino, debemos centrarnos en una iniciativa presente en los municipios costeros del Reino Unido que dejó admirado a nuestro personaje, la Royal National Life Boat Institution, institución destinada a ayudar a los que naufragan, que sirvió de modelo a las instituciones que se han dedicado al rescate de náufragos en las costas españolas. Agradecemos al Rector de la Universidad de Cádiz Dr. Francisco Piniella el dato.

Lo cierto es que muchas vidas españolas se han salvado en los últimos siglos en las costas españolas gracias a la infraestructura desarrollada en España tras la estancia de Lobo Malagamba en la capital del Imperio Británico.  

El vapor Isabel II en una marejada. 1843. Óleo de Antonio de Brugada. Real Academia de Bellas Artes de San Fernando.

Lobo y los antecedentes del Salvamento Marítimo en España 

Desde Londres con fecha 10 de marzo escribía sobre esta institución británica destinada al salvamento de náufragos: la National Life-Boat Institution. Fundada en el reinado de Jorge IV (1820-1830), el 4 de marzo de 1824 como la Royal National Institution for the Preservation of Life from Shipwreck, adoptando el nombre Royal National Lifeboat Institution en 1854 ya durante el reinado de la reina Victoria (1837-1901). 

Este análisis donde se propone establecer una infraestructura para el salvamento de náufragos fue publicado en La España ocho días más tarde, el 18 de marzo.  

“No titubeamos, pues, un instante; y exhortamos a nuestras ciudades principales de comercio a que invistiendo con su confianza a uno de sus más dignos hijos, celebren una reunión en el punto que crean más a propósito, y fijen las bases para el establecimiento, en España, de una institución nacional de salva-vidas. Las bendiciones de infinitas familias no tardarán en indemnizarles del trabajo y molestias que pueda causarles la realización de tan hermoso proyecto.”   

Miguel Lobo, Londres, 10 de marzo 1859

Ese mismo año, con esta misma preocupación, traducía del inglés al español la siguiente obra: Instrucciones para manejar botes de remos sin cubierta, en grandes resacas y rompientes, con observaciones prácticas propias para marineros u otros individuos que tengan botes a su cargo; a las cuales van unidas otras instrucciones para salvar a personas que estén ahogadas en apariencia, original en inglés de la Real y Nacional Institución de Botes Salvavidas de Inglaterra, Londres, Imprenta de la Península Española, 1859.

Además de las instrucciones de como manejar correctamente estos botes salvavidas, de remos y sin cubierta incluía unas pautas para ayudar a la reanimación a los ahogados

Un año más tarde en 1860, un artículo de nuestro personaje aconsejaba establecer en todos nuestros puertos esta clase de botes, en unas costas tan bravas donde tan frecuentes son los naufragios y donde por lo mismo “los botes-salvavidas han de ser el brazo de la Divina Providencia”.  

“Hemos visto esa misma Inglaterra, estamos convencidísimos de que establecer estaciones de botes salva-vidas, en nuestro litoral, es prestar un verdadero servicio al país y a los navegantes, aprovechamos cuantas ocasiones se nos presentan, para poner en conocimiento del público los servicios que esos botes prestan en las costas de las islas británicas. Ya en otra ocasión dijimos los miles de vidas salvadas por ellos desde que empezó a establecerlos (hace treinta y cuatro años) la «Real y Nacional institución de botes salvavidas de la Gran Bretaña;» y ahora añadiremos, que han llegado a doscientas diez y ocho personas las que, debido a su auxilio, se libraron de una muerte cierta”.  

Miguel Lobo, 3 de mayo de 1860

En el tomo X de la Crónica naval de España, hay un artículo de nuestro marino y escritor titulado Botes salva-vidas, datado también en 1860, en que nos informa que se han instalado en Cádiz, Bilbao y San Sebastián tres de aquellos botes, añadiendo el autor: «Se hace cuanto se puede para establecerlos en las costas de los tres puntos, y gracias a la ayuda de algunas personas ilustradas y filantrópicas, esperamos no tardará en conseguirse este resultado.» 

EL 16 de junio de 1860, en el periódico La Iberia, se recogían los esfuerzos de nuestro personaje:

“Hace algún tiempo que el señor don Miguel Lobo, capitán de fragata de nuestra armada, y comandante de infantería, concibió el proyecto de introducir en España los botes-salvavidas.’ Animado por el favor que halló su pensamiento, y algunas suscripiones de ultramar, Londres, y la misma España, mandó construir tres botes en Inglaterra, y tradujo al castellano un folleto de dicha institución relativo a la materia, para instrucción de los marinos españoles en el manejo de dichos botes. El señor Murrieta, de Londres, ayudó también a la realización de tan filantrópico pensamiento, con objeto de que se estableciese una de las mencionadas embarcaciones en las peligrosas costas de Santander, su país natal”.  

Periódico LA IBERIA, 16 de junio de 1860

Desde el Ministerio de Fomento, por Real Orden de 29 de diciembre de 1860 se dictaminaba:   “Que se establezcan botes salva-vidas en los puertos de San Sebastián, Bilbao en Santurce, Santander, Gijón, Corana, Huelva, Cádiz, Málaga, Valencia, Tarragona y Barcelona, puntos todos ellos de residencia de autoridades do Marina, de ingenieros y de marinería, circunstancias que harán más fácil su manejo y observación, objetos preferentes de esta experiencia, después de la cual se extenderán las estaciones de botes salva-vidas a todos los puntos peligrosos de nuestras costas. 2.” Que para esta experiencia rijan las bases establecidas en el adjunto reglamento provisional, de cual, o del que le sustituyere posteriormente, existirá un ejemplar en cada estación, así como del folleto publicado por el capitán de fragata D. Miguel Lobo, cuyo título es Instrucciones para manejar botes de remos sin cubierta en grandes resacas y rompientes”. 

Lo cierto es que en 1861, Lobo Malagamba y otro Capitán de Fragata, D. Cesáreo Fernández Duro, persuadieron al Ministerio de Fomento, para que encargara a la Royal National Lifeboat Institution los primeros siete botes autoadrizables del modelo Beeching-Peake.  

La tesis doctoral del Dr. Francisco Javier Aragón Cánovas titulada El transporte aéro-marítimo sanitario en los conflictos armados  defendida en la Universidad Complutense de Madrid en el año 2015 pone de relieve la intervención de Lobo en los inicios del Salvamento Marítimo en las costas españoles.  

Cuatro años después del fallecimiento de Miguel Lobo (1821-1876), en 1880, se creó en España la Sociedad Española de Salvamento de Náufragos tomando como modelo la Royal National Lifeboat Institution. 

Un siglo más tarde, en el año 1972, la Sociedad Española de Salvamento de Náufragos, creada como hemos dicho en 1880, se integraba en Cruz Roja Española. En los años setenta y ochenta es de destacar la labor de ayuda en el mar (además de la Armada Española) la de Remolques Marítimos S.A. (en alta mar) sin olvidar la labor de  la Cruz Roja en playas o zonas costeras. Desde 1992 la Sociedad de Salvamento y Seguridad Marítima, también conocida por el acrónimo SASEMAR o de modo extraoficial como Salvamento Marítimo, es la entidad pública empresarial encargada de la seguridad marítima en aguas españolas. 

Como hemos podido comprobar la estancia de Miguel Lobo en el Reino Unido, permitió importar a España el modelo británico de salvamento de náufragos, posibilitando a lo largo de los dos últimos siglos la salvación de miles de vidas en el mar gracias a este inteligente marino nacido en 1821 en San Fernando (Cádiz).